Tras el caso de Anne Ganuza, la pequeña de 3 años que murió por varicela después de que, supuestamente, una ambulancia de Vitoria se negara a recogerla en su domicilio de La Puebla de Arganzón ha conmocionado a todos. Tras esta noticia me he puesto a buscar información para poder explicar un poco lo que ha pasado a raíz de esto.
El pasado Agosto se suspendió la administración de la vacuna de la varicela, pero en la mayor parte como por ejemplo Madrid esto empezó a implantarse en Diciembre. La razón que dio Ana Mato es que estaba haciéndolo para evitar una sobrevacunación... cuando la propia OMS es la que recomienda la vacunación en el periodo de tiempo marcado anteriormente.
Antes se vacunaba a los niños en dos dosis, la primera entre los 12-15 meses y la segunda a los 2-3 años (preferiblemente a los 2). Con esta nueva ley la vacunación pasaría a otra edad mucho más elevada que dependería de la CC.AA pero que rondaría entre los 10-12 años, excepto en Navarra, Ceuta y Melilla donde se sigue haciendo como antes.
Esto es algo ilógico ya que la mayoría de los niños, un 80% de ellos, pasan la varicela antes de los 10 años. Además la varicela es una de las enfermedades más contagiosas de la infancia, es decir que si un niño va al colegio en el periodo de incubación va a contagiar a la mayoría de los que no la han sufrido.
Además la varicela, pese a ser una enfermedad relativamente no problemática tiene un porcentaje de enfermos que si van a tener dificultades y van a tener que ser hospitalizados. Se calcula que hay 5-6 muertos por varicela al año.

¿Qué origina esto?
- Bien, por un lado, se estima que el año pasado se vacunaron a 350.000 niños, lo cual multiplicado por 71,81 € ascendería a 25.133.500 €. Como en teoría solo se vacunarían al 20% de los niños, ya que el 80% ya la habría sufrido a la edad de la vacunación se estarían ahorrando 20.106.800 €.
- Por otro lado, no es que se bloquee la vacunación, sino que ya los padres no pueden comprar la vacuna en una farmacia porque está prohibido, excepto en Navarra. Esto hace que los padres tengan que ir a zonas colindantes a comprar dichas vacunas (de Galicia van a Portugal, de Barcelona a Andorra y sur de Francia...).
- Además hay niños que se habrán puesto la primera dosis a los 12-15 meses y a los que ahora no se les permite ponerse la segunda...una cosa sin sentido.
- Por todo esto solo crea una desigualdad económica porque habrá padres que si puedan desplazarse para comprar esta vacuna y otros que no, provocando posibles afectaciones graves, porque como bien hemos dicho, el caso de Anne no es un caso aislado.
- Como dato positivo se puede decir que el exceso de vacunación disminuye el tiempo de hospitalización por varicela en 0,6 pero aumenta en 1,1 el herpes zóster , creando así una población con mayor incidencia de herpes zóster.

Por ello, bajo mi punto de vista, la solución no sería cortar las vacunaciones, sino saber dosificarlas y no abusar de ellas. En fin, esto es un tema bastante complejo que no voy a solucionar con esta entrada, pero por lo menos espero haceros reflexionar...


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